Al llegar de Tokyo a Beijing era todo distinto, todo gigante, todo multiplicado por 1000!
Es impresionante como es la escala de un país de 1000 millones de personas, desde el aeropuerto hasta las autopistas, los edificios de gobierno, las horas para ir de un lado a otro de la ciudad... impresionante!

Cuando llegué lo primero que entendí era que nadie entendía nada... muy poco inglés, y sólo en lugares turísticos, como las hostales/hoteles. El taxista que me llevó a la hostal por supuesto no hablaba nada que no fuera chino.
No importa, porque después de una hora, estaba en la puerta de mi hostal,
Emperor Guesthouse ubicada en el centro histórico de Beijing, era increíble! Era un edificio antiguo ubicado en un barrio antiguo tradicional chino (
Hutong), indescriptible e inimaginable, mejor que en las películas (suena estúpido, pero en verdad es alucinante!).

En la misma noche, salí a caminar y a descubrir, fui a un mercado, a
Tiananmen, a la tumba de Mao, y a comer comida callejera, toda una experiencia. En la noche, logré superar la censura de internet china y entré a Facebook (nada sencillo) y logré comunicarme una amiga que vive allá y queríamos encontrarnos. Más entrada la noche fui al bar del hostal y conocí a unos suecos y vimos una película de Bruce Lee compartiendo unas cervezas :D

Al día siguiente más tranquilo empecé a recorrer la ciudad con todos sus hitos clásicos, los mismos del día anterior más la
Ciudad Prohibida (wow!), el
Temple of Heaven, el
Summer Palaceel
Beihai Park y cada callejón o plaza pareciera interesante, la verdad es que Beijing es bien grande y hay millones de cosas que ver!
Finalmente logré encontrarme con mi querida amiga Maureen en China al frente del Drum Tower, donde nos tomamos unas cervezas y luego paseamos por la ciudad donde conocimos tambien a algunos de sus amigos/amigas (entre ellos gente del cine y la TV!!!). Muchos de ellos ya llevaban algunos años en China y se desenvolvían bien con el idioma y las costumbres, lo que lo hizo aun mejor.
Fuimos a
Lake Houhai & Sanlitun, al
Zoo a ver a los pandas, y a un mercado de ropa y cosas chinas (obvio!)

De lo mejor que hicimos, fue ir una noche a uno los lugares más antiguos de dumplings de Beijing, y luego a tomar unas copas a un bar al lado de Houhai, donde se veia todo el lago con una vista muy buena. Buena compañía, buena comida, buenos tragos.... nada más que pedir :D

Esa fue mi última noche con ellos, ya que al día siguiente me fui de viaje a la Gran Muralla, en un paseo a la zona no tradicional de la misma (
The Ancient Wall), lo que fue un gran acierto, ya que contamos con 8 kilómertos de muralla para 10 personas más o menos, con libertad total de acción y sin los miles de turistas empujándote.
La gran muralla es impresionante y habla por sí sola.... no hay nada que decir
Al día siguiente partí temprano a Xian, a ver los soldados de terracota, más sobre eso después
:D
PD: El pato lacado en el "
No Name" (raro nombre para un restaurant) fue increíble, Mao eres la mejor!
PD2: El metro de Beijing es impresionantemente bizarro igual que las calles o el tráfico, de modales nada! una lucha por sobervivir... empujar y ser empujado, sin pudor, pero gracioso